viernes, 23 de enero de 2015

Segundo asalto.

Y cuando todo parecía estar calmado, vuelve la tempestad, vuelve el olor de tus camisas y tu sonrisa enorme ¿Qué más puedo decir? Esto no pasa y cada vez la página se hace más pesada. Tomé una decisión y esperé no equivocarme (como siempre hago). Hasta el momento todo se deslizaba como el viento, pero entraste en contacto con mis dedos. Y ya. Y no puedo más. Esto es insostenible.
Creo que he descubierto el puro egoísmo, el que va enmascarado en "te quieros", ese que parece que en realidad es darlo todo por otra persona aunque es todo para ti. El egoismo nos está consumiendo, el miedo a lo nuevo nos supera. El miedo a que nos digan un "me voy y no volveré", eso es lo que realmente asusta.
Puede que sea yo o ella o tú, pero... Me sigo infravalorando y sientiéndome despreciado, puede ser que mi ego (no el ego que todos sabéis) esté en huelga y me lleve a todo esto, porque realmente nos merecemos algo más que un simple egoísmo camuflado. Un egoísmo que nos destroza y nos convierte en ruinas. Porque mis ruinas estaban empezando a resurgir y no permitiré que se vuelvan a hundir. No, ahora no. Y menos en este momento. Somos fuertes y luchadores. Esto es una prueba del destino para comprobar nuestra unión y que juntos somos invencibles. Y sí, lo seguiremos siendo.

lunes, 19 de enero de 2015

Y por la ley puta de la vida.

Ese momento en el que solo se te viene a la cabeza un constante "No puedes" y solo intentas luchar contra eso, ir contra viento y marea para poder seguir. Luchar contra ti mismo para intentar demostrarte que realmente si que puedes. Te llevas todas tus fuerzas con ello y acabas destruido, hecho ruinas. Solo quieres tirar la toalla y tumbarte en la cama, cerrar los ojos y que nada te despierte. Que todo desaparezca. Pero incluso asi, sigues luchando, con todas tus fuerzas (las que te quedan) y bueno, a veces lo consigues, otras no. Pero eso es. Así es esto. Aunque hay momentos que todo es un "no" constante y ahí realmente te das cuenta de la pasta que estás hecho. De lo que eres capaz y de la fuerza interna que no sabías ni que tenías. Porque todo pasa y todo cambia, aunque hay cosas que siempre estarán y una de ellas eres tú.

domingo, 18 de enero de 2015

Ah.

Va a hacer un mes de mi demacración y creo que el fin de mi lucha era yo mismo, salir adelante y seguir luchando (Aunque nunca lo dejé). Me tengo que dar las gracias por ser un luchador y sobre todo, por no abandonar NUNCA.

miércoles, 14 de enero de 2015

Declive.

Esto me destruye, si, me está destruyendo, lo mio ya no son ruinas, son cenizas, que no resurgen y que no se si lo van a hacer. Es lo único que deseo, resurgir, de mis propias cenizas, de mi mismo, yo solo, como siempre he hecho. Como me ha enseñado la vida siempre a hacer.
Creía que en un segundo nada podía cambiar y como siempre, me equivocaba.
Parece que ya no hay luz posible, para nada. Todo me supera. Quiero irme, perderme y no volver, dejar todo esto. Y dejar de luchar por mi, por todo. Creo que la rendición está próxima porque ya no puedo dar más de mi, y sí, yo también huiría de un perdedor que una vez fue luchador, un luchador cansado hasta de sí mismo, de su propia lucha. Y es que no hay nada peor que rendirse. No me lo quiero llegar a permitir.
 

lunes, 12 de enero de 2015

Make me fly.

Puede que tenga las notas de mi móvil llenas de mis sentimientos y de mensajes para ti, puede que cuando estoy solo me diga en voz bajita: "No me sueltes nunca". Incluso a veces exploto a llorar con ciertas canciones. Recuerdo tu esencia, tus ganas de vivir, tus ganas de querer y también las de olvidar, la energía que aportas y esa sonrisa contagiosa.

Me apropié y me aferré a mis propias alas y alcé el vuelo, volando alto, planeando, sientiendo el aire en la cara y gritando a los cuatro vientos que el destino te había hecho para mí. No podía estar más lleno de vida, más lleno de felicidad, me sentía completo al tenerte. De repente esas alas dejaron de moverse y yo caí en picado, más fuerte que nunca, y destrozándome contra el suelo. Sintiendo un dolor que jamás había sentido, un dolor que todavía conservo, un dolor que siguen siendo heridas abiertas y que van a tardar en cicatrizar. Aún recuerdo como coser esas alas... Y como volver a hacer que vuelen.

domingo, 11 de enero de 2015

I WANNA FIGHT.

Un luchador no se rinde, un luchador nunca da una batalla por perdida, busca en la derrota una victoria. Un luchador no suelta el arma hasta que no le despojan de ella. Un luchador lucha hasta su último aliento. Un luchador lo último que pierde es la esperanza, y cuando la pierde intenta buscar otra. Un luchador siempre está en contra de sí mismo, en contra de todo. Un luchador no lucha solo por él, sino por lo demás. Pero cuando un luchador acepta su derrota, no deja de ser un luchador pero tampoco es un ganador.

lunes, 5 de enero de 2015

Todo gira menos yo.

Decís que el amor más bonito es el correspondido, que cuando dos personas se quieren mutuamente no hay nada que pueda con ellas, que no hay nada que el amor no pueda vencer, que no pueda lograr.
Decís que una persona no puede querer a nadie hasta que no se quiera a si misma, y que si tú mismo no te quieres nadie te podrá querer.
Decís que donde hubo fuego siempre quedan cenizas y que quien se va sin ser echado vuelve sin ser llamado.
Pero, ¿Alguna vez os ha gustado tanto un libro que no queríais que llegase el final? O ¿alguna vez habéis querido congelar el tiempo y que ese instante de felicidad durase siglos? Algo parecido a cuando la llama del amor está en su máximo explendor. 
¿Y qué pasa cuando se apaga? Cuando todo se rompe, aunque sigas amando a esa persona más que a tu vida, cuando esa persona no puede escapar de tu cabeza y solo aparecen momentos juntos, como si de una película de Hollywood se tratase. Cuando sabes al 110% que os seguís queriendo mutuamente y que esa barrera que el amor siempre vence, esta vez no lo ha conseguido. ¿Qué pasa si esta historia acaba aquí? Como cuando en tu película favorita aparece "The End" en la pantalla o como cuando en la última página del libro aparece un "Fin".
¿Cómo se supera un final? Un final no deseado o un principio inacabado, de esos que tanto deseas que no lleguen y que nunca sucedan. ¿Por qué han de suceder? ¿Por qué todo tiene que pasar?
Quizás el destino o las casualidades pero, joder, amor, rompe barreras, muros, edificios, rascacielos como tú bien sabes y como tú "siempre" haces y borra ese punto y final y cambialo por una simple coma, por un principio sin final, por una lágrima seca o inexistente, por una sonrisa apretada o por un suspiro en su pecho. Cambialo como cambia el planeta de estación o las personas de parecer.
Y por favor amor, se justo esta vez.