Ese momento en el que solo se te viene a la cabeza un constante "No puedes" y solo intentas luchar contra eso, ir contra viento y marea para poder seguir. Luchar contra ti mismo para intentar demostrarte que realmente si que puedes. Te llevas todas tus fuerzas con ello y acabas destruido, hecho ruinas. Solo quieres tirar la toalla y tumbarte en la cama, cerrar los ojos y que nada te despierte. Que todo desaparezca. Pero incluso asi, sigues luchando, con todas tus fuerzas (las que te quedan) y bueno, a veces lo consigues, otras no. Pero eso es. Así es esto. Aunque hay momentos que todo es un "no" constante y ahí realmente te das cuenta de la pasta que estás hecho. De lo que eres capaz y de la fuerza interna que no sabías ni que tenías. Porque todo pasa y todo cambia, aunque hay cosas que siempre estarán y una de ellas eres tú.
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