Y cuando todo parecía estar calmado, vuelve la tempestad, vuelve el olor de tus camisas y tu sonrisa enorme ¿Qué más puedo decir? Esto no pasa y cada vez la página se hace más pesada. Tomé una decisión y esperé no equivocarme (como siempre hago). Hasta el momento todo se deslizaba como el viento, pero entraste en contacto con mis dedos. Y ya. Y no puedo más. Esto es insostenible.
Creo que he descubierto el puro egoísmo, el que va enmascarado en "te quieros", ese que parece que en realidad es darlo todo por otra persona aunque es todo para ti. El egoismo nos está consumiendo, el miedo a lo nuevo nos supera. El miedo a que nos digan un "me voy y no volveré", eso es lo que realmente asusta.
Puede que sea yo o ella o tú, pero... Me sigo infravalorando y sientiéndome despreciado, puede ser que mi ego (no el ego que todos sabéis) esté en huelga y me lleve a todo esto, porque realmente nos merecemos algo más que un simple egoísmo camuflado. Un egoísmo que nos destroza y nos convierte en ruinas. Porque mis ruinas estaban empezando a resurgir y no permitiré que se vuelvan a hundir. No, ahora no. Y menos en este momento. Somos fuertes y luchadores. Esto es una prueba del destino para comprobar nuestra unión y que juntos somos invencibles. Y sí, lo seguiremos siendo.
viernes, 23 de enero de 2015
Segundo asalto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario